La disminución de la calidad del sueño y dormir menos horas de las recomendadas es contraproducente para el rendimiento académico. El sueño y el descanso aumentan la atención, la concentración y el logro académico. Se encontraron influencias entre el rendimiento académico y el estado de ánimo, especialmente desde la psicología clínica respecto a la depresión.
